Barnizado




El barnizado a goma laca ha sido desde siempre el preferido por los grandes maestros, debido a su ligereza, cristalización y belleza. Es cierto que desde los años 70 del siglo pasado los nuevos barnices sintéticos han impuesto su dominio, debido sobre todo a su dureza, con la relevancia que esto presenta a la hora de la conservación del instrumento, y a la rapidez de su aplicación; pero yo, sin desmerecer a estos últimos, sigo considerando a la goma laca como la terminación ideal para una guitarra de artesanía.  Quiero indicar aquí los valiosos consejos que me dio sobre este asunto el gran guitarrero estadounidense Robert Ruck.

       Y es esta terminación la que voy a relatar en este capítulo, comenzando por la descripción  y la preparación del barniz.

        

        La goma laca se presenta en el mercado en forma de escamas. Éstas proceden de un árbol, que al ser atacado por los insectos, segrega una resina  que al secarse lo hace en forma de escamas, que son las que nosotros utilizamos disueltas en alcohol, en una proporción del 25 %.

          Se encuentran tres tipos o calidades; la descerada, que no tiene color y es la más "dura"; la dorada, con un toque amarillento; y la oscura, que tiene un tono de refresco de cola. En esta guitarra voy a utilizar la descerada -es considerada la de más calidad-.   




M u ñ e q u i l l a s

            Dos son las muñequillas que voy a utilizar, una para la goma laca, y otra para el polvo de pómez. Ambas se hacen con hilo de algodón o lino; en este caso usaré una pieza de algodón sacada de una sábana vieja, lo que la hace ser fina y suave.

            Para la muñequilla de pómez, cojo un trozo de tela de algodón del tamaño de un pañuelo, añado una cucharada de polvo, recojo las puntas del trapo, y las ato con cuerda, hilo, o lo que tengamos a mano.

      

            La muñequilla de goma laca lleva un alma de algodón, lana, guata, u otro material semejante, que sirva como continente del líquido. Yo voy a escoger la gasa hidrófila que tengo en el botiquín.

      

            Me gusta la muñequilla con forma triangular, para utilizar el pico que se crea en llegar a los rincones difíciles: los alrededores del puente, del diapasón, la unión del mástil y los aros, y el dibujo de la cabeza. Primero formo un triángulo con las gasas (dos), y después lo envuelvo en el pañuelo de algodón.

    

 

    

 

    

 

    




1ª  mano   d e   b a r n i z

            Una vez que tengo la guitarra lijada comienzo el  proceso del barnizado. La primera mano debe ser generosa, puesto que la madera va a absorber mucho. Debe hacerse una pasada previa por los perfiles, pues pueden conservar algo de polvo, que al ser oscuro mancharían la tapa. En la foto se ve perfectamente este efecto, por lo que después de la pasada por los perfiles hay que cambiar la muñequilla dentro del pañuelo.

    

Ya le puedo dar al resto de la tapa

            Después de esta primera mano de barniz, echo alcohol en la muñequilla y pómez en la guitarra, y lo extiendo. Esta operación la hago tres veces

    




L i j a d o   d e   l a   1ª mano

          Este es el resultado de la primera mano. La cual voy a eliminar lijándola con lija 360 y agua. Este lijado va a servir, fundamentalmente, para eliminar esos defectos de lija invisibles antes de dar el barniz, pero que se hacen muy evidentes con esta mano 

    




2ª mano  d e  b a r n i z

            Volvemos a empezar. Echo barniz en la muñequilla y lo extiendo, aproximadamente durante 3 ó 4 minutos; luego cargo la muñequilla con alcohol, pongo un poco de pómez, y otros 3 ó 4 minutos de aplicación:  Repito la operación del alcohol dos veces más. Vuelvo a cargar de goma laca, cierro la muñequilla y le pongo unas gotas de aceite de oliva, si no, se agarraría la muñequilla, pues el barniz es pegajoso. Después de esta mano de barniz aplico tres de alcohol, ya sin pómez posiblemente, el pino abeto tiene el poro relativamente cerrado, por lo que no será necesario echar mucha pómez. Y este será el resultado:




L i j a d o   d e   l a   2ª mano

           Lijamos esta mano con lija de 800 y agua. Conseguiremos una textura mucho más fina de la superficie de la tapa, con lo que, con menos manos de barniz, conseguiremos mejor resultado que antes.

                      




3ª mano  d e  b a r n i z

         Volvemos a repetir el mismo proceso que para la 2ª mano, pero con el barniz rebajado al 12%: una de barniz con aceite (una gota), por tres de alcohol. En total le doy tres o cuatro manos de goma laca y las correspondientes de alcohol.

           Con este brillo doy por terminada la tapa armónica. Ha llegado el momento de pegar el puente, cosa que se describe en el capítulo correspondiente.




Ú t i l    p a r a   b a r n i z a r

            Antes que nada voy a insertar un útil en la guitarra para que el barnizado del fondo, aros y mástil resulte más cómodo. 
Las fotos pertenecen a la restauración de la guitarra nº 46-93

                       

                       

                     




B a r n i z a d o   d e  fondo, aros  y  mástil

        Todo el proceso a seguir es el mismo que para la tapa armónica, con la salvedad de que en éste pondremos pómez cada vez que pongamos alcohol, ya que el palo santo tiene el poro mucho más marcado que el pino abeto.

             Doy una primera mano bien cargada de goma laca, pasándole la muñequilla a los perfiles para evitar que nos manche, aunque en este caso como el fondo es de palo santo el problema es menor. Naturalmente, después de la mano de goma laca, se le dan sus correspondientes tres manos de alcohol y pómez.

       

           Después de que haya secado, al cabo de una hora, lijo con la de 360 y agua, y una vez seca la madera de los restos de agua que hayan quedado del lijado, comienzo la segunda sesión de barnizado, que constará de 3 ó 4 manos de barniz con sus correspondientes manos de alcohol y pómez. Vuelta a lijar, esta vez con la de 800 y agua, para a continuación dar la tercera y última sesión. Al igual que en la tapa, esta última sesión la doy con la goma laca al 12% y sin pómez.

         

Algunos momentos del barnizado de aros y mástil

        

Y obtengo este resultado:

        

           

        

        




Últimamente estoy haciendo el lijado sin agua, en seco, y me está gustando, sobre todo en la tapa; porque cuando, en algunas zonas, la lija se ha comido todo el barniz, el agua llega a la madera y esta se hincha, entonces, hay que parar, si no, la lija trabajaría sobre madera mojada y eso no es bueno. En el palo santo no es tan importante porque casi no se hincha con el agua.