Calibrado de los aros




Con el cepillo voy desbastando poco a poco,
cuidando de cortar siempre al hilo de la madera,
 con un ángulo de 45º, con lo cual el corte resulta más suave.

   Y con el calibre controlo el espesor que le va quedando a la pieza.

Hay que tener especial cuidado en los extremos de la pieza,
pues es una zona donde fácilmente se pueden cometer errores.
Hay que mantener el ángulo de corte.

Vuelvo a coger el calibre parar comprobar que el espesor es el que corresponde.

Una vez que están calibrados paso a la siguiente operación, que es el domado.